El vicepresidente del Gobierno, Manuel Domínguez, anuncia que la medida, que podría beneficiar hasta 11.000 autónomos, persigue rebajar las cargas administrativas y fiscales de este colectivo y favorecer el emprendimiento.
El Gobierno de Canarias elevará el umbral de la franquicia del IGIC hasta los 50.000 euros de volumen anual de operaciones. La medida, anunciada por el vicepresidente Manuel Domínguez, tiene como objetivo reducir la carga fiscal y administrativa de los autónomos con menor facturación. Según el Ejecutivo autonómico, hasta 11.000 trabajadores por cuenta propia podrían acogerse a este nuevo régimen.
El Régimen Especial del Pequeño Empresario o Profesional (REPEP) permitirá a los autónomos que facturen menos de 50.000 euros anuales no repercutir el IGIC en sus facturas, aunque a cambio no podrán deducir el impuesto soportado en sus compras. Esta medida implica además una reducción significativa de las obligaciones formales, ya que se pasará de cinco declaraciones al año a una única, simplificando la relación con la Agencia Tributaria Canaria y reduciendo la carga burocrática.
El vicepresidente regional ha subrayado que esta medida responde al actual contexto económico marcado por la inflación y el encarecimiento de los costes. En este sentido, Manuel Domínguez considera prioritario reforzar este régimen para un colectivo especialmente vulnerable como el de los autónomos y las microempresas, destacando que el IGIC franquiciado supone un alivio en las cargas administrativas.
Con esta decisión, Canarias se convierte en la única comunidad autónoma que aplica la franquicia prevista en la normativa europea del IVA para pequeños empresarios. El nuevo umbral se sitúa en 50.000 euros, por encima de la media de la Unión Europea, que ronda los 40.000 euros, mientras que la directiva comunitaria contempla un límite de hasta 85.000 euros. Desde el Ejecutivo canario se critica que España aún no haya traspuesto esta normativa.
El Gobierno de Canarias prevé aplicar el nuevo umbral a partir del 1 de julio de 2026. Posteriormente, desde el 1 de enero de 2027, los autónomos acogidos a este régimen pasarán a presentar una única declaración anual de IGIC, eliminando las autoliquidaciones trimestrales y reduciendo así la posibilidad de errores formales y requerimientos administrativos.
El Ejecutivo autonómico enmarca esta medida dentro de su estrategia global de apoyo al trabajo autónomo. Según Manuel Domínguez, se trata de una acción de justicia fiscal que refuerza la protección de un colectivo esencial para la economía canaria. Esta iniciativa se complementa con el Plan Respaldo Autónomo, que incluye medidas orientadas a facilitar la conciliación laboral, fomentar la contratación, mejorar la cobertura en situaciones de incapacidad laboral y apoyar la inversión mediante la bonificación de intereses en préstamos. El objetivo es acompañar al autónomo desde el inicio de su actividad hasta su consolidación, reduciendo trabas administrativas y favoreciendo el emprendimiento en Canarias.
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