Una asociación plantea retirar símbolos franquistas o reinterpretar el espacio para adaptarlo a la legislación vigente.
El futuro del monumento a los Caídos de Santa Cruz de Tenerife vuelve a situarse en el centro del debate público tras las alegaciones presentadas por la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Tenerife al catálogo de protección patrimonial actualmente en exposición pública. La entidad propone que se adopte una decisión colectiva sobre este espacio y plantea dos vías posibles, la retirada de simbología franquista o su resignificación conforme a la legislación vigente.
La iniciativa surge en el contexto de la elaboración del Catálogo de Protección de Bienes Patrimoniales Culturales, un documento que, según la asociación, debe integrar de forma efectiva los principios de la memoria democrática. Desde la organización se valora el avance que supone este catálogo, aunque se advierte de que aún no incorpora plenamente las obligaciones legales relacionadas con la eliminación o reinterpretación de elementos vinculados a la dictadura.
Debate patrimonial
La presidenta de la asociación, Mercedes Pérez Schwartz, considera necesario abrir una reflexión sobre el papel que debe ocupar este monumento en la Santa Cruz actual. A su juicio, mantener intactos elementos de exaltación franquista sin contextualización histórica supone perpetuar una lectura del pasado que no encaja con los valores democráticos actuales.
En este sentido, la entidad propone revisar la protección integral prevista para el monumento en el catálogo, al entender que podría ser incompatible con la normativa vigente. La propuesta pasa por excluirlo temporalmente hasta que se defina un plan específico que contemple su adecuación legal y simbólica.
Retirada o resignificación
Entre las medidas planteadas figura la retirada de símbolos franquistas o la incorporación de elementos que permitan reinterpretar el conjunto desde una perspectiva histórica y democrática. La asociación también solicita intervenciones similares en otros espacios, como el puente del General Serrador, y la inclusión de recursos informativos que ayuden a contextualizar estos enclaves.
Además, se reclama la incorporación al catálogo de otros lugares vinculados a la memoria histórica de la ciudad, como antiguos espacios de represión o enclaves relacionados con episodios de la Guerra Civil y la dictadura. El objetivo es construir un modelo patrimonial que combine la conservación con el respeto a las víctimas y la divulgación rigurosa del pasado.
La asociación insiste en que la protección del patrimonio no puede desligarse de los valores democráticos y propone reforzar la investigación, la difusión y la señalización de los llamados lugares de memoria. También ha solicitado un encuentro con el alcalde de Santa Cruz de Tenerife para abordar este debate y avanzar en una solución consensuada.
El proceso continúa abierto a la participación pública, en un contexto en el que la ciudad se enfrenta a la decisión de cómo gestionar su legado histórico y su proyección hacia el futuro.
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