Las autoridades proponen reducir al mínimo el tráfico y organizan accesos controlados ante un evento que movilizará a decenas de miles de personas.
Por Redacción | RADIO LAS PALMAS | NP
La visita del Papa León XIV a Canarias los próximos 11 y 12 de junio ha activado un amplio dispositivo institucional centrado en la movilidad, con medidas excepcionales que buscan evitar el colapso de las principales vías. El delegado del Gobierno en Canarias, Anselmo Pestana, ha confirmado que se ha planteado la suspensión de las clases y el fomento del teletrabajo en Gran Canaria y Tenerife durante los días de los actos centrales.
Según explicó tras una reunión de coordinación, el objetivo es garantizar el buen desarrollo de un evento que calificó como el mayor reto logístico afrontado en el archipiélago en los últimos años. «Es el reto más importante que he tenido que afrontar y nada se le parece», afirmó Pestana, quien insistió en la necesidad de implicar a toda la sociedad para asegurar el éxito organizativo.
Movilidad bajo control
El dispositivo prevé importantes restricciones al tráfico, especialmente en los entornos donde se desarrollarán los actos. En Gran Canaria, el foco estará en la zona de Siete Palmas, donde se esperan unas 60.000 personas solo en el Estadio de Gran Canaria, a las que se sumarán miles más en los alrededores.
Pestana adelantó que se trabaja sobre la previsión de hasta 48 puntos de corte en el recorrido de la comitiva papal, en un despliegue que requerirá una coordinación milimétrica entre administraciones y cuerpos de seguridad. «Se trata de una primera autoridad, con un tema de seguridad importante, y hay que garantizar los desplazamientos en el momento adecuado», señaló.
En este contexto, las autoridades recomiendan evitar el uso del vehículo privado y priorizar el transporte público. «La clave es que el coche prácticamente desaparezca en los accesos», subrayó el delegado del Gobierno.
Acceso con inscripción previa
El acceso a los principales eventos será gratuito, pero estará condicionado a una inscripción previa gestionada por el Obispado de la Diócesis de Canarias. El obispo auxiliar, Cristóbal Déniz, explicó que esta medida responde a razones organizativas y de seguridad.
«Habrá una inscripción por orden de llegada, vinculada a parroquias, movimientos y también de forma individual», indicó Déniz, quien añadió que los asistentes deberán facilitar sus datos personales. Asimismo, el Obispado ya trabaja con cerca de mil voluntarios y prevé ampliar esta cifra en las próximas semanas.
Entre las propuestas que aún se estudian figura la posible bajada de la Virgen del Pino hasta el estadio, además de la instalación de pantallas y sistemas de sonido en las zonas anexas para facilitar el seguimiento del acto.
Llamamiento a la colaboración ciudadana
Las autoridades han insistido en la importancia de la colaboración ciudadana para que el operativo funcione correctamente. La recomendación de suspender la actividad lectiva y fomentar el teletrabajo busca reducir significativamente la presión sobre las carreteras.
«Sabemos cómo cambian nuestras vías cuando hay clases y cuando no. Garantizar que esto salga bien necesita el apoyo de todos», explicó Pestana, quien apeló también a empresas y administraciones públicas.
El despliegue de seguridad será uno de los mayores registrados en Canarias, con más de 8.000 agentes entre efectivos locales y refuerzos llegados desde la península. Solo la Policía Nacional prevé movilizar a unos 1.200 agentes adicionales.
El evento, que se celebrará en Gran Canaria y Tenerife, atraerá a visitantes de otras islas y del exterior, lo que incrementará la presión sobre el transporte aéreo y terrestre. Las instituciones trabajan ya en todos los escenarios para asegurar que la visita papal se desarrolle con normalidad y sin incidencias.
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