Paisaje, clima y trabajo familiar se cruzan en una jornada real de ordeño en las cumbres.
Por Redacción | RADIO LAS PALMAS
En plena trashumancia por las cumbres de Gran Canaria, Pepe el de Pavón conversa con Dulce María Facundo en el programa Buenos Días a las 8, de Radio Las Palmas, mientras el ordeño avanza y el rebaño marca el ritmo del día. La entrevista se realiza en directo, desde el propio territorio, con la familia trabajando alrededor y el sonido del campo como fondo natural de la conversación.
La escena no es un recurso narrativo, es la realidad cotidiana de una familia ganadera que mantiene viva una tradición ligada al clima, a la tierra y a los tiempos del ganado. Entre la Presa de las Niñas y las medianías del sur, el relato se construye con palabras sencillas y hechos concretos.
Un amanecer frío que ordena la jornada
El día amanece con frío, escarcha en las zonas bajas y una noche dura a más de mil metros de altitud. A medida que el sol gana espacio, el cielo se despeja y el trabajo continúa sin pausa. Desde el punto donde se encuentra el cortijo, la vista alcanza Mogán, Ayacata y buena parte de las cumbres, un paisaje que acompaña pero también condiciona.
«Aquí el frío se nota en la leche, pero en cuanto sale un día bueno, el rebaño se recupera rápido».
La trashumancia suma ya más de veinte días de recorrido. El calendario no es fijo. Todo depende de la lluvia. Si el agua acompaña, la estancia se alarga. Si no, el regreso se adelanta. La previsión apunta a mediados de marzo, aunque en el campo las fechas nunca son absolutas.
Ordeño, queso y trabajo compartido
La entrevista transcurre en plena faena. En la sala de ordeño se extrae la primera remesa de leche del día, que enseguida se transforma en queso fresco. El trabajo se reparte para no concentrar el esfuerzo al final de la jornada. Se ordeña, se cuaja, se vuelve a ordeñar y se repite el proceso.
«Lo hacemos poco a poco, para no esperar a última hora y hacerlo todo junto».
Toda la familia participa. No hay distinción entre tareas grandes o pequeñas. La trashumancia no es solo un desplazamiento del ganado, es una organización completa de la vida diaria. Más de trescientas ovejas están en ordeño y el rebaño supera las cuatrocientas cabezas, aunque no todas han parido aún. Las pariciones se extienden hasta finales de marzo.
El manejo del ganado también exige decisiones difíciles. Las ovejas que no producen se descartan. El coste del pienso no permite mantener animales improductivos. Es una realidad asumida sin dramatismos, como parte del equilibrio necesario para seguir adelante.
El paisaje que alimenta al queso
La calidad del queso comienza mucho antes de llegar al mostrador. Las hierbas frescas, el clima y el movimiento del ganado influyen directamente en el resultado final. Los mejores quesos llegan con el inicio del verde, cuando el campo responde a las lluvias.
«El queso depende de lo que comen los animales y del momento del año».
La Presa de las Niñas presenta un nivel de agua que no se veía desde hace tiempo. No está llena, pero ha recuperado buena parte de su capacidad. Para el entorno y para el campo, es una señal positiva. El agua garantiza pasto, estabilidad y continuidad del trabajo.
Los quesos se comercializan en puntos de referencia de la isla, dentro de una red que agrupa a productores de la comarca y ampara elaboraciones con denominación de origen. Es el cierre natural de un ciclo que empieza en la madrugada, entre frío y ordeño, y termina en la mesa.
La entrevista concluye con agradecimientos y con la dificultad añadida de hablar en directo mientras el trabajo no se detiene. Es precisamente esa circunstancia la que da valor al relato. No hay artificio ni discurso preparado. Solo una voz que cuenta cómo se vive y se trabaja entre Mogán y Tejeda, cuando la trashumancia sigue siendo presente y no recuerdo.
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