La Consejería de Obras Públicas tramita las expropiaciones de suelo necesarias para poder licitar unas obras que se podrían iniciar en 2027 y para la que se han presupuestado en 3,1 millones de euros.
La Consejería de Obras Públicas e Infraestructura, Arquitectura y Vivienda, dirigida por Augusto Hidalgo, ha culminado el denominado Proyecto de ensanche de puente y mejora de la travesía de Miraflor en la GC-21, un plan acordado con el Ayuntamiento de Teror para acabar con el cuello de botella que supone el puente centenario sobre el que pasa la carretera de Teror, y eliminar también los problemas de seguridad en el tráfico y en los peatones de esta travesía. Augusto Hidalgo y el alcalde de Teror, José Agustín Arencibia, han presentado esta mañana los detalles de un proyecto que también será presentado esta misma tarde a los vecinos de este barrio de la Villa Mariana.
Desde el servicio de Obras Públicas del Cabildo de Gran Canaria se ha planteado una nueva alternativa que brinda a la travesía de la GC-21 de una mejor funcionalidad, pero a la vez respeta el patrimonio histórico dejando intacto el puente centenario de Miraflor. Se trata de un tramo que genera cierta conflictividad debido a la estrechez y antigüedad del puente y para el que el Ayuntamiento de Teror llevaba tiempo solicitando una mejora. Al acto de esta mañana también han asistido el primer teniente de alcalde de Teror, Sergio Nuez y la concejala de Vías y Obras, Laura Quintana.
Como afirmó Augusto Hidalgo, con este proyecto se actúa sobre el único tramo de la Carretera de Teror que no se había ampliado ni acondicionado con las obras del año 2021. "De esta forma culminamos la mejora de una vía por la que circulan a diario cerca de 8.000 vehículos y de especial importancia también para los peregrinos que suben a pie hasta la basílica de la Virgen del Pino. Con el proyecto presentado hoy, se gana espacio tanto para los coches como para los peatones, garantizando la continuidad del itinerario peatonal ya habilitado en 2021 pero que en este tramo de Miraflor no existe", aseguró el vicepresidente del Cabildo.
Por su parte, el alcalde Arencibia valoró las soluciones que este proyecto ofrece a las reclamaciones de los vecinos. "Este un proyecto que llevamos años trabajando junto con la Consejería de Obras Públicas del Cabildo de Gran Canaria, a la cual le agradezco públicamente la implicación que han tenido a lo largo de estos años para atender, sin duda, una reivindicación histórica también por parte de los vecinos en vías de recuperar la seguridad en ese tramo tan importante de Miraflor, no solamente para los vehículos, sino también para todos los peregrinos que acuden a Teror cada fin de semana y durante nuestras fiestas del Pino", señaló el alcalde.
La actuación de este proyecto se centra entre los puntos kilométricos 7,4 y 8 de la carretera GC-21, que a esta altura atraviesa el barrio de Miraflor. Se trata de un tramo unos 600 metros que presenta serios problemas por su estrechez ya que el barranco está cruzado por un puente muy antiguo que se ha quedado pequeño para una carretera de esta importancia que, además, no cumple las necesidades actuales de accesibilidad y seguridad.
En este tramo se ubica el histórico Puente de Miraflor, una estructura de piedra de unos cinco metros de ancho, insuficiente para una circulación segura y vulnerable por su antigüedad y métodos constructivos tradicionales.

Con este proyecto se quieren alcanzar varios objetivos. El primero, la rehabilitación estructural del puente, que conllevará también una mejora de la sección transversal de la carretera. Además, se van a urbanizar los márgenes de la carretera y adecuar los accesos a fincas y casas colindantes. Por último, se quiere implantar medidas de calmado de tráfico, mejora de la accesibilidad peatonal y del transporte público, y acondicionar el drenaje del barranco.
Para la rehabilitación estructural del puente, se proyecta ampliar la calzada a lo largo de 55 metros hasta los nueve metros de ancho, cuatro más que en la actualidad. La ampliación se ejecutará íntegramente mediante una estructura independiente para proteger la obra de fábrica histórica. La plataforma resultante contará con nueve metros de ancho, compuestos por seis metros de calzada por los que circularán sin problema dos coches en paralelo, y un arcén de 1,50 metros para dar continuidad al itinerario peatonal, protegido del tráfico mediante bolardos. Además, se rematará la nueva estructura sobre el puente con vallas especiales con revestimiento de piedra, armonizados con la estética actual del puente histórico.
Para lograr esta ampliación de un puente histórico de gran valor patrimonial como el de Miraflor sin afectar a su estructura ni dañarlo, se ha proyectado construir dos estribos mediante micropilotes en ambos extremos de la carretera antes de cruzarlo, sobre la que se depositará la nueva estructura de hormigón sobre la que recaerá todo el peso y el desgaste del paso de los vehículos sin que esas cargas se transmitan a la construcción centenaria.
En el resto de la travesía, además de ampliar la calzada y crear un itinerario peatonal, se van a habilitar siete nuevos pasos de peatones, se van a mejorar las paradas de guagua existentes y se va acondicionar una zona de aparcamiento junto al cruce con la carretera que conduce al Hornillo, Lo Blanco y San José del Álamo.
El vicepresidente del Cabildo, Augusto Hidalgo, informó también que el Servicio de Obras Públicas, una vez terminada la redacción del proyecto, está tramitando ya las expropiaciones de unas 40 parcelas, no construcciones, necesarias para realizar la ampliación de la calzada. El objetivo es finalizar esta tarea a finales de año para después licitar unas obras valoradas en 3.171.424 euros, que se podrían iniciar en algo más de un año y medio y con un plazo de ejecución de 20 meses.
El consejero añadió que Obras Públicas ya está a punto de licitar también una obra de modernización y mejora de la carretera de San José del Álamo (GC-211) que podría iniciarse a finales de este año y en la que se va a invertir otros 3,5 millones de euros, una vía que jugará un papel importante cuando empiecen las obras de la GC-21 en Miraflor. "Con la obra del puente será necesario cortar la circulación por la carretera de Teror durante cuatro o cinco meses, y su alternativa natural será desviar el tráfico por la GC-211, por lo que los trabajos de mejora de esa carretera de San José del Álamo los iniciaremos antes y los acabaremos justo cuando empiecen las obras en la GC-21 para ofrecerles un paso seguro y apropiado a los vehículos que vayan o vengan de Teror", concluyó Hidalgo.
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