Este viernes 22 de mayo, a las 21:00 horas, en la Plaza de San Vicente Ferrer, con las actuaciones de la Parranda El Lebrillo y la Agrupación Folklórica Los Labradores.
Valleseco y Teror volverán a estrechar sus lazos históricos, familiares y vecinales el próximo viernes 22 de mayo, a las 21:00 horas, en la Plaza Municipal de Valleseco, con motivo del acto conmemorativo del 25 aniversario de su hermanamiento institucional, integrado en las fiestas de San Vicente Ferrer.
La velada, presentada por el verseador y comunicador Yeray Rodríguez, contará con la participación de la Parranda El Lebrillo, de Teror, y de la Agrupación Folklórica Los Labradores, de Valleseco, en una noche que pretende rendir homenaje a una relación que trasciende lo institucional y forma parte de la memoria colectiva de ambos pueblos.
Aunque el hermanamiento oficial se firmó en 2001, la unión entre ambos municipios viene de mucho más atrás. Valleseco formó parte de Teror hasta enero de 1842, cuando se constituyó como municipio independiente debido, entre otras razones, a las dificultades de desplazamiento y a las largas distancias que debían recorrer sus vecinos y vecinas para realizar gestiones administrativas en la Villa Mariana.
Así lo recordaba el histórico reportaje de la prensa local, de 11 de marzo de 2001, coincidiendo con el proceso de hermanamiento, donde se señalaba que ambos municipios decidían "dejar atrás el pique que siempre envolvió a los dos pueblos" para estrechar nuevamente unos vínculos que "siempre fueron de madre e hijo".
La publicación recogía además que Valleseco nació oficialmente como municipio con apenas 600 habitantes y que la segregación estuvo motivada por "la distancia que les separaba de la Villa y las malas condiciones de los caminos rurales".
Aquel documento histórico también destacaba que Teror y Valleseco son "dos pueblos hermanos por la geografía, la historia, la religión y el sentimiento", unidos durante generaciones por la agricultura, la religiosidad popular, la vecindad y los vínculos familiares.

El exalcalde de Valleseco, Juan Salvador León Ojeda, impulsor del hermanamiento junto al entonces alcalde de Teror, recordó que "no se entendería Valleseco sin Teror y viceversa", destacando que la iniciativa nació con la intención de "fortalecer la amistad y la buena vecindad que siempre existió entre ambos municipios".
León insistió además en que los hermanamientos "no deben quedarse solo en un acto simbólico", sino convertirse en herramientas de cooperación entre pueblos que comparten historia, tradiciones y desafíos comunes. "Raro es la vecina o vecino de Valleseco que no tenga familia en Teror, o al contrario", afirmó.
Por su parte, Juan de Dios Ramos Quintana definió esta efeméride como "el aniversario de dos pueblos que nacieron juntos y que siguen siendo uña y carne". El exregidor terorense destacó que el hermanamiento de 2001 permitió "plasmar oficialmente un sentimiento que ya existía en la calle y entre las familias de ambos municipios".
Quintana recordó igualmente la estrecha relación histórica y religiosa entre San Vicente Ferrer y la Virgen del Pino, así como las tradiciones compartidas que durante décadas unieron a generaciones enteras de ambos pueblos.
El actual alcalde de Teror, José Agustín Arencibia García, quiso además destacar que este aniversario representa "una oportunidad para seguir fortaleciendo los vínculos entre dos pueblos que siempre han caminado de la mano". El regidor recordó que la relación entre Teror y Valleseco "no solo se sostiene desde lo institucional, sino desde el cariño y la convivencia diaria entre generaciones enteras de familias que comparten historia, tradiciones y sentimiento de pertenencia".
Asimismo, puso en valor símbolos que continúan recordando este hermanamiento, como la calle Valleseco en el barrio de Lo Blanco, en Teror, o el monolito instalado en la zona del Balcón de Zamora, colocado tras el acuerdo institucional de 2001 como recuerdo permanente de aquella unión histórica entre ambos municipios.
Mientras, el alcalde de Valleseco, José Luis Rodríguez Quintana, subrayó que esta celebración sirve para "poner en valor 25 años de trabajo conjunto y casi dos siglos de historia compartida", recordando que el municipio "nació desde el esfuerzo de sus gentes y siempre ha mantenido una estrecha vinculación con Teror".
El regidor vallesequense quiso además poner en valor el esfuerzo de las generaciones anteriores que hicieron posible este acercamiento institucional en 2001, señalando que "la mejor manera de honrar nuestra historia es seguir trabajando unidos por el bienestar de nuestras vecinas y vecinos".
Desde ambos ayuntamientos se realiza un llamamiento a toda la población de estos pagos y del conjunto de Gran Canaria para participar en este acto conmemorativo, concebido como un espacio de convivencia, memoria y reconocimiento a una hermandad que continúa viva generación tras generación.
La conmemoración tendrá además continuidad el próximo 10 de julio de 2026, coincidiendo con el pregón de la Fiesta del Agua en Teror, donde se renovará nuevamente el compromiso institucional de este histórico hermanamiento.
Como símbolo de esta unión que atraviesa generaciones, los cuatro regidores —los exalcaldes Juan Salvador León Ojeday Juan de Dios Ramos Quintana, junto a los actuales alcaldes José Luis Rodríguez Quintana y José Agustín Arencibia García— coinciden en una misma reflexión:
"Teror y Valleseco podrán tener administraciones distintas, pero seguirán siendo siempre pueblos hermanos unidos por la historia, la memoria, las familias y el corazón de su gente".
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