Por qué creer en los/as demás es la estrategia más inteligente (y liberadora) que puedes adoptar hoy mismo.
Imagina por un momento que el mundo no está en contra tuyo. Imagina que ese correo seco de tu jefe/a, ese desplante de tu pareja o ese vehículo que te ha cerrado el paso no son más que errores en el cálculo. Bienvenido/a a los poderosos recursos de la Navaja de Hanlon y el Efecto Pigmalión. Dos herramientas definitivas para hackear tus relaciones y tu mente.
Vivimos en el siglo XXI de la sospecha. Leemos el periódico y nos contamos historias de corruptelas. Entramos en las redes sociales y presenciamos linchamientos en las calles por un comentario mal interpretado. Hemos entrenado a nuestro cerebro para que capture el "mal" a kilómetros de distancia. Creemos que el mundo está lleno de gente con planes retorcidos para hacernos la vida imposible. Pero ¿qué pasa si te dijera que la mayoría de las personas no son lo suficientemente organizadas para ser malas? ¿Qué pasa si te dijera que el secreto para vivir mejor no es protegernos más a nosotros/as mismos/as? ¿Qué pasa si te dijera que debemos esperar más de los/as demás?
➡️ La Navaja de Hanlon. El fin del drama innecesario
Hay un principio filosófico que debiera ser enseñado en las escuelas en lugar del álgebra. "La Navaja de Hanlon" es su nombre. "Nunca atribuyas a la maldad lo que puede ser explicado por la estupidez." ¿Qué es "estupidez"? ¿Cómo es posible que una frase tan simple sea a la vez tan revolucionaria?
Al interpretar un error ajeno como maldad, activamos nuestro estado de alerta, lo que hace que nuestro cortisol aumente, latimos más rápido, nos preparamos para la lucha o la fuga. Considerar la maldad nos hace “víctimas”. Y la víctima es un sujeto pasivo, víctima.
Pero si interpretamos lo mismo como torpeza o despiste, la respuesta es diferente. Sentimos una pizca de condescendencia, o incluso lástima, o, en el mejor de los casos, humor. Ya no somos víctimas de un ataque, sino observadores de un defecto en la naturaleza humana.
La próxima vez que no te devuelvan una llamada, no te vengas con la narrativa de "Me está ignorando porque no me respeta". Piensa: "Seguramente ha tenido un día caótico, su cabeza no da para más." Aunque la diferencia entre una narrativa y otra no hace que la llamada salga o no, lo que sí hace es cambiar “radicalmente” cómo te sientes tú durante la espera.
➡️ El Espejo de Rosenthal: Tú creas la realidad que ves
Si la Navaja de Hanlon nos ayuda a interpretar lo pasado, el “Efecto Pigmalión” nos ayuda a crear lo futuro.
Robert Rosenthal, psicólogo, y su colega Leonore Jacobson realizaron un estudio en 1964 en una escuela primaria, a los maestros de la cual les dijeron que un grupo de alumnos/as, seleccionados/as al azar, tenía un “potencial intelectual excepcional”. A la hora de concluir el año escolar, estos/as alumnos/as habían mejorado tanto en las notas como en su CI.
¿Qué había pasado? El profesorado, creyendo que tenían genios en potencia frente a ellos/as, comenzaron a darles más tiempo para responder, a darles más retroalimentación constructiva y a sonreírles más. Al final, el alumnado que había sido tratado como si fuesen genios y habían terminado siendo genios.
Esta es una ley muy peligrosa. Si andas por la vida pensando "la gente no cambia", "mi equipo es mediocre", "mi pareja siempre será egoísta", estás lanzando una profecía al aire.
Cuando creas que alguien no va a cambiar, dejas de invertir en esa persona. Dejas de proponer soluciones, dejas de escuchar con empatía. Tu comportamiento se torna gélido. El otro se torna gélido a su vez. Y entonces tú dices "¿Ves? Tenía razón, no ha cambiado". No es que no pudiera cambiar. Es que tus expectativas sobre él/ella le quitaron el oxígeno necesario para que eso sucediera.
Es fácil creer en un/a líder carismático. Es fácil creer en un/a hijo/a que siempre saca las notas altas. Lo que es muy difícil es creer en alguien cuando esa misma persona ha dejado de creer en sí misma.
Como decía quien me llevó a reflexionar sobre esta ley: "Más esfuerzo, más gratificación". Hay una belleza heroica en sostener una alta expectativa sobre alguien que nos está poniendo el mundo en el bolsillo. No es ingenuidad. Es estrategia.
Si decides que hay potencial en una persona que está rendiendo por debajo del mínimo, o en un amigo que está teniendo una racha de cinismo, le estás proporcionando un espejo en el que mirar. Le estás proporcionando identidad alternativa, identidad como capaz, identidad como bueno, identidad como mejorando.
¿Cómo bajamos estos conceptos de la filosofía a la tierra? Aquí tienes una hoja de ruta para tu vida personal y profesional:
En el trabajo: De jefe/a inquisidor/a a líder Pigmalión
Si lideras un equipo, deja de ser jefe/a inquisidor/a y comienza a ser líder Pigmalión. Si alguna persona del equipo ha cometido un error grave, aplica Hanlon. Probablemente no quería boicotear el proyecto, probablemente le faltaba información, formación...
En la pareja: El beneficio de la duda
Las relaciones se erosionan por la acumulación de pequeñas interpretaciones de malicia. "No ha lavado los platos porque sabe que me molesta".
Contigo mismo/a: El espejo frente al que te vistes
Es importante aplicar la Navaja de Hanlon a nosotros/as mismos/as. Algunas veces somos muy severos/as cuando nos observamos. No autodeterminamos "malos/as" o "fracasados/as" porque cometimos errores de juicio.
Una cuestión de elegancia vital
Al final del día, decidir pensar bien de los demás es una forma de elegancia. No se hace solo por los otros, se hace por uno mismo. Vivir pensando que el mundo está lleno de gente malvada es agotador; vivir sabiendo que el mundo está lleno de gente despistada, cansada y con ganas de hacerlo bien (aunque a veces no sepan cómo) es liberador.
Si crees que es posible, abres la puerta a que ocurra. Si crees en los demás, les das el permiso que necesitaban para brillar. Sí, requiere más esfuerzo. Sí, a veces te llevarás un chasco. Pero la gratificación de ver a alguien transformarse porque tú fuiste la única persona que no dejó de esperar lo mejor de él o de ella, es una de las experiencias más poderosas que ofrece la vida.
Mira a tu alrededor hoy. A esa persona que te resulta "difícil". Olvida su supuesta malicia por un segundo. Mírala como alguien que tropieza. Y luego, pregúntate: ¿Qué pasaría si hoy decidiera tratarla como la persona que podría llegar a ser?
Tal vez te sorprendas al descubrir que el mundo empieza a parecerse mucho más a lo que tú esperas de él.
Prеsеn Simón еs consultora dе еmprеsa, formadora y comunicadora еspеcializada еn lidеrazgo, gеstión dе еquipos, igualdad y biеnеstar еn еl еntorno laboral. Socióloga dе formación y mеntora еjеcutiva, cuеnta con una amplia trayеctoria acompañando a organizacionеs y pеrsonas еn procеsos dе cambio, dеsarrollo profеsional y mеjora dеl clima laboral.
Ha trabajado con еmprеsas dе rеfеrеncia еn Canarias y a nivеl nacional, disеñando е impartiеndo programas dе habilidadеs dirеctivas, igualdad y acoso laboral, gеstión еmocional y convivеncia еn еl trabajo. Como comunicadora, ha sido tеrtuliana, spеakеr y prеsеntadora еn distintos еspacios y еvеntos, y colabora еn mеdios dе prеnsa digital y radio, dondе aporta una mirada clara, cеrcana y humanista sobrе еl mundo dеl trabajo y las rеlacionеs personales y profesionales.
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