• Sociedad El anticuario y el resurgir de un negocio con pasado

      

    06/02/2026 | 11:39   |   Redacción  

    El anticuario y el resurgir de un negocio con pasado

    José Antonio Lora reivindica el valor de las antigüedades como patrimonio, inversión y forma de vida desde Vegueta.


    Por Redacción | RADIO LAS PALMAS

    El anticuario José Antonio Lora no habla de su oficio como quien enumera un catálogo de piezas. Prefiere definirse como el guardián de la memoria, una expresión que resume su relación con los objetos antiguos y con las historias que los acompañan. En el programa Punto de Partida, dirigido por Rita Sánchez en Radio Las Palmas, Lora traza el retrato de un sector que, lejos de apagarse, experimenta un resurgir ligado a la autenticidad y al interés por lo duradero.

    Su vínculo con las antigüedades nace en la infancia, cuando recorría pueblos de Sevilla junto a su abuelo en busca de objetos para intercambiar. Aquellas rutas marcaron una forma de observar y de valorar lo antiguo que, con el paso del tiempo, se transformó en un proyecto profesional sólido. Hoy, Lora es una de las figuras más reconocidas del sector en Canarias.

    Objetos de plata y piezas decorativas antiguas que reflejan el valor histórico y artesanal de las antigüedades, protagonistas del resurgir de un sector que apuesta por la autenticidad y la memoria del pasado.


    Su trabajo comienza siempre con la observación. Al entrar en una vivienda, presta atención al conjunto, a la edad de quienes la habitaron y al uso que tuvieron los objetos. Las casas más antiguas suelen albergar las piezas con mayor valor histórico. Entre los hallazgos que más le han sorprendido destaca una colección de lencería femenina de finales del siglo XIX, singular tanto por su conservación como por el contraste que ofrece con la moda actual.

    Uno de los rasgos que distingue su actividad es el modelo conocido como open house. Consiste en vaciar una vivienda completa, tasar cada objeto, cumplir con el registro obligatorio y abrir las puertas al público durante un día concreto para su venta. El resultado es un mercadillo doméstico que devuelve al circuito social muebles, enseres y piezas con historia. Para Lora, este sistema combina legalidad, transparencia y una experiencia directa con el pasado cotidiano.

    El anticuario también mantiene una mirada crítica sobre la forma en que se valoran hoy las antigüedades. Considera que con frecuencia se buscan solo por su apariencia, como elementos decorativos en espacios modernos, sin atender a su autenticidad ni a su contexto. Frente a esa tendencia, defiende el conocimiento y el criterio como pilares del buen coleccionismo.

    En los últimos años ha percibido un cambio significativo. Cada vez más jóvenes se interesan por lo antiguo, ya sea por su valor estético, por su singularidad o como alternativa de inversión. No existe una pieza dominante, sino una diversidad de gustos que confirma que el sector se adapta a nuevos públicos.

    Su actividad empresarial se concentra en Vegueta, donde ha desarrollado un entramado que incluye tiendas de antigüedades, un showroom especializado, una cafetería de inspiración parisina y un centro de masajes, además de un amplio almacén logístico en la zona industrial. Todo ello convive con una presencia activa en redes sociales, desde donde gestiona la venta de lotes, la compraventa de antigüedades y el coleccionismo de monedas.

    Para José Antonio Lora, el éxito no se mide solo en cifras. Su discurso se apoya en una idea constante: disfrutar del oficio. Esa filosofía explica por qué el trabajo entre objetos antiguos no se vive como una carga, sino como una forma de vida.


    Preguntas que definen una vocación

    ¿Cómo nace tu interés por las antigüedades?
    Desde niño, acompañando a mi abuelo en rutas por los pueblos. Ahí aprendí a mirar y a valorar los objetos.

    ¿Qué pieza te ha marcado especialmente?
    Una colección de lencería femenina de finales del siglo XIX, por su estado de conservación y lo que refleja de otra época.

    ¿En qué consiste el modelo open house?
    En vaciar una vivienda completa, tasar y registrar todos los objetos y venderlos al público como un mercadillo dentro de la propia casa.

    ¿Se valoran hoy las antigüedades como merecen?
    No siempre. Muchas veces se busca solo la apariencia y no el valor histórico real.

    ¿Recomendarías invertir en antigüedades?
    Sí, si se sabe escoger. A largo plazo puede ser rentable y, además, se disfruta.

    ¿Qué significan para ti las antigüedades?
    No lo vivo como trabajo. Es un hobby que me apasiona y que sigo disfrutando cada día.


     

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