El consejero de Turismo del Cabildo de Gran Canaria explicó que la estrategia de la isla busca diversificar la oferta, aumentar el gasto del visitante y repartir mejor la riqueza del turismo entre los 21 municipios.
Por Redacción | RADIO LAS PALMAS
La evolución del modelo turístico de Gran Canaria y el papel que juega el sector en la economía de la isla centraron la entrevista que el consejero de Turismo del Cabildo de Gran Canaria, Carlos Álamo, concedió al programa Buenos días a las 8, dirigido por Dulce María Facundo. Durante la conversación analizó la situación del turismo en un contexto internacional incierto, la importancia de los mercados europeos y el cambio de estrategia que busca diversificar la oferta turística y distribuir mejor la riqueza generada por el sector.
Incertidumbre internacional
¿Puede afectar al turismo la situación internacional y el encarecimiento del combustible?
La industria turística genera mucha riqueza y empleo, pero también es sensible a los momentos de incertidumbre. Cuando las personas planifican sus vacaciones necesitan estabilidad. Gran Canaria cuenta con más de medio siglo de trayectoria turística y eso ha consolidado un prestigio internacional que da confianza al visitante. Evidentemente hay factores que no podemos controlar, como el precio del combustible o el coste de los vuelos, pero tenemos un plan estratégico activo y un equipo preparado para reaccionar ante cualquier escenario.
A veces se habla de Canarias como destino refugio cuando hay conflictos en otros lugares. ¿Comparte esa idea?
Prefiero alejarme de ese planteamiento. Gran Canaria no necesita conflictos internacionales para atraer turistas. Nuestro destino lleva décadas consolidado por su calidad, su clima y su oferta turística. Lo deseable es que todos los destinos compitan en un contexto de normalidad. La competencia siempre ayuda a mejorar y nos obliga a seguir innovando.
El mercado alemán sigue siendo clave para la isla. ¿Qué datos manejan actualmente?
Es uno de los mercados más importantes para Gran Canaria. De cada diez turistas alemanes que visitan Canarias, tres eligen nuestra isla y cerca de dos tercios repiten viaje. Además estamos viendo un relevo generacional interesante, porque entre el 20 y el 26 por ciento de esos visitantes tienen entre 16 y 32 años. Eso demuestra que la diversificación de la oferta está despertando el interés de un público más joven.
Nuevos segmentos
La seguridad suele mencionarse como una ventaja del destino. ¿Hasta qué punto influye en el turista?
Influye mucho. Gran Canaria ofrece seguridad sanitaria y seguridad ciudadana. Contamos con clínicas privadas especializadas que incluso atraen turismo de salud y, al mismo tiempo, el hecho de ser una isla dentro del marco europeo aporta estabilidad. En el contexto internacional actual esa sensación de tranquilidad es muy valorada por quienes deciden viajar.
También se habla del crecimiento del turismo LGTBI en la isla. ¿Qué representa para Gran Canaria?
Es un mercado muy importante. El colectivo LGTBI conoce bien Gran Canaria y sabe que aquí puede disfrutar con libertad y seguridad. Lugares emblemáticos como el entorno del centro comercial Yumbo llevan años siendo un referente internacional. Además hablamos de un visitante que suele gastar por encima de la media, permanece más tiempo en el destino y repite varias veces al año.
¿Existe también turismo de salud en Gran Canaria?
Sí, y cada vez con más presencia. No hablamos del sistema público sanitario, sino de clínicas privadas especializadas que ofrecen tratamientos médicos o estéticos. En algunos países cercanos determinados servicios no están disponibles y personas con capacidad económica viajan a Gran Canaria para realizarlos. Es un ejemplo más de la diversidad de la oferta turística de la isla.
Cambio de modelo
Gran Canaria ha apostado por transformar su modelo turístico. ¿En qué consiste ese cambio?
Durante décadas fuimos conocidos principalmente por el sol y la playa, y ese atractivo sigue siendo fundamental. Pero en los últimos años hemos puesto en valor otras potencialidades de la isla como el patrimonio natural, el turismo activo, la cultura o la gastronomía. No es que esos recursos no existieran antes, sino que ahora se han visibilizado mejor y forman parte de una oferta turística mucho más amplia.
Uno de los objetivos era sacar al turista del hotel. ¿Se está consiguiendo?
Sí, y los datos lo demuestran. Cada vez más visitantes recorren la isla, descubren distintos municipios y participan en actividades fuera de las zonas turísticas tradicionales. Eso genera nuevos negocios y dinamiza la economía local. Evidentemente también plantea retos como la movilidad, pero el balance es muy positivo para el conjunto de la isla.
¿Qué impacto está teniendo en los municipios del interior?
Hay un dato muy significativo. Entre 2019 y 2024 la facturación en los municipios que tradicionalmente no se consideraban turísticos ha aumentado un 66 por ciento. Eso significa que sectores como la artesanía, la agricultura o el pequeño comercio están empezando a beneficiarse directamente de la actividad turística.
Un destino en evolución
Gran Canaria vive una etapa de transformación en su modelo turístico. La isla mantiene el atractivo que durante décadas la convirtió en uno de los destinos más consolidados del Atlántico europeo, pero al mismo tiempo amplía su oferta hacia nuevas experiencias vinculadas al deporte, la naturaleza, la cultura o la gastronomía. Ese cambio busca atraer visitantes con mayor capacidad de gasto y distribuir mejor los beneficios económicos del turismo en los 21 municipios. Con una industria que genera miles de millones de euros cada año, el reto ahora consiste en consolidar ese modelo multiproducto y reforzar su impacto en la economía y el empleo de toda la isla.
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